JUAN ANTONIO GUIRADO: VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA Laura Revuelta 3 - Es

REALISMO ABSTRACTO

Todo este estudio habrá de viajar de un territorio a otro sin prisas pero con muchas pausas en cada uno de los matices que dibujan las pinceladas y los manejos de la espátula para trazar brechas de color en los lienzos. Cuanto más busco razones para explicar la pintura de Juan Antonio Guirado, más razones encuentro que la explican, que la entroncan con las inquietudes que mueven los hilos de la creación del siglo XX. No, Guirado no es un loco. Ni un ser aislado. Ni un pintor de caballete a la antigua usanza que quiere dar un salto al vacío sin red o sin fundamentos por mor de unas ambiciones espurias. Ni un visionario cuando decide cubrir su halo pictórico de un panteísmo a la australiana.

No sé si intelectualmente él es consciente de en qué caminos se está adentrando, pero intuitivamente se ha orientado a la perfección por una senda de profundidades insondables. Como si tuviera un moderno “gps” o una brújula en la cabeza que guía sus investigaciones intelectuales y sus llamaradas creativas. Siempre en el sendero de una vanguardia alternativa que desbroza, entre el realismo, la abstracción. Schoenberg, el músico de esa abstracción, lo escribió, y parece que Guirado lo lleva impreso en sus entrañas por mucho que yo ignore si sus lecturas se adentraron por estos derroteros tan complejos, aunque si lo fueron por otros ya referidos y de esencias parejas. “Nunca hallaréis en la Naturaleza dos objetos idénticos: en el orden natural, dos y dos no sumarán cuatro jamás porque para ello sería necesario hacerse con unidades absolutamente idénticas, y ya sabéis que es tan imposible encontrar dos hojas iguales en un mismo árbol como hallar dos ejemplares iguales de la misma especie de árbol -apunta-. El axioma de vuestra numeración, falso en lo que se refiere a la visible, es igualmente falso en lo que respecta al universo invisible de vuestras abstracciones, donde la misma variedad se da entre las ideas, que no son sino los objetos del mundo visible ampliados por sus relaciones mutuas; en realidad, las diferencias son en él más marcadas que en cualquier otro lugar”5.

¿Complejo? Aunque lo parezca, nada más claro y evidente que la vida o la realidad misma: no hay dos cosas iguales ni aunque las copiemos, ni aunque las imitemos. No obstante, tuvieron que venir el arte y sus representantes, en sus más variadas disciplinas, para darnos una lección de lo que nuestros ojos no pueden apreciar a las primeras de cambio. De hecho, aunque sus cuadros tratan una y otra vez los mismos temas, nunca resultan iguales. Juan Antonio Guirado vive en esas disyuntivas desde el mismo día en que se hace profeta de la pintura, de la Naturaleza y de la abstracción para dar respuestas. Habrían de venir otros asuntos y reivindicaciones pero siempre en la estela de lo que los grandes han pergeñado a lo largo de los siglos de investigación artística. Tampoco hay dos artistas iguales por mucho que siempre tomen el testigo de algo o de alguien. Sí o sí, Guirado es un pintor comprometido con su propia búsqueda que, al final, es la búsqueda de siempre.

Desde el principio de los tiempos. Con el paso de los años, me he dado cuenta de que en las entrañas de todo creador siempre se entremezclan idénticas razones de existir o de trabajar. Es obvio que no todos son iguales en los modos y formas. Ni dan con la fórmula que abrirá las puertas de la trascendencia. Pero si el artista es honesto y lo que le guía es ese afán de búsqueda, de preguntas con o sin resolución, habrá de asumir mil y una palabras, vivencias, ya antes escritas, aunque ni siquiera las haya leído o escuchado. Como si fluyeran por sus venas y poco a poco brotaran en una herencia ancestral. ¿Genética? ¿Quién sabe? Kandinsky lo expresó en una conferencia que dio en Colonia en el año 1914: “No quiero pintar música. No quiero pintar estados de ánimo. No quiero pintar con colores o sin colores. No quiero modificar ni combatir ni derribar un solo punto de la armonía de las obras maestras que nos vienen del pasado. No quiero señalar el camino del futuro. Lo único que deseo es pintar buenos cuadros, necesarios y vivos, que los puedan comprender y sentir debidamente por lo menos algunas personas”6.

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copywrite Guirado Estate 2017